Un auditor interno es de vital importancia dentro de una organización. Se encarga de impulsar la mejora continua, estableciendo sus políticas y objetivos. También evalúa la eficiencia y la efectividad de su sistema de gestión de calidad acorde a los requisitos de la norma ISO 9001. Sus principales funciones se centran en el área administrativa, legal, financiera, fiscal y contable. Además, trata también información confidencial y de gran interés. En este blog te contamos cuáles son las funciones, las competencias y habilidades necesarias que se deben tener para trabajar como auditor interno. Y si te interesa saber más sobre este sector, no dudes en realizar nuestro Curso en Herramientas Básicas de la Calidad.

Principales funciones de un auditor interno

Un auditor interno debe hacerse cargo de varias funciones. Seguidamente se detallan las más esenciales:

  • Evaluar y revisar que el sistema de gestión de calidad de la empresa se encuentra alineado con los requisitos establecidos.
  • Comprobar que se aplican los puntos de la norma ISO 9001.
  • Recomendar y proponer soluciones para mejorar y corregir errores.
  • Priorizar acciones de optimización.
  • Establecer políticas y procedimientos internos bajo un criterio objetivo.
  • Implementar y evaluar las políticas para actualizar y renovar acciones de mejora.
  • Dotar de visión para alcanzar los objetivos estratégicos de la organización.

Competencias y habilidades de un auditor interno

Un auditor de cuentas debe tener unas competencias concretas para realizar una auditoría. Las habilidades técnicas son un requisito muy importante. A continuación, se muestran algunas de las cualidades más imprescindibles:

Pensamiento analítico

Un censor de cuentas tiene que saber ofrecer una visión estratégica y un pensamiento crítico. Además de conocer la prioridad de las normas o referencias de sistemas de gestión.

Habilidades de comunicación

Para que un auditor sea efectivo debe poder comunicarse de forma oral y escrita y de manera clara y directa con todos los miembros. Tiene que saber cómo comunicar los resultados de su trabajo de la manera más adecuada y correcta posible. También es importante que muestre seguridad en sí mismo y sea capaz de pensar y actuar de forma objetiva. Es decir, no hay que dejarse influenciar por el entorno. Hay que reflejar una imagen sincera, honesta y diplomática.

Integridad

Esta virtud es especialmente esencial en la auditoría interna. Los auditores deben ser capaces de mostrar confianza y respeto en todos los profesionales de la organización y del sector. Así se permite inspeccionar a fondo en el funcionamiento del sistema y encontrar mejoras en él.

Versatilidad

Hay que saber adaptarse fácilmente y rápidamente a diferentes situaciones y a diversos cambios que puedan surgir. También se valora el hecho de estar dispuesto a considerar puntos de vista diferentes a los que se esperan.

Compromiso

Cumplir con las obligaciones es muy importante ya que es cuando se demuestra el interés en el negocio y la industria.

Observación

Mientras se está auditando, la capacidad de observación permite estar atento al entorno y a las actividades que se desarrollan.