Para muchas personas la escritura puede resultar algo funcional de la vida diaria. Para otras, la escritura puede llegar a ser un modo para entenderse a ellos mismos, así como para entender sus emociones. El objetivo de la escritura terapéutica es convertir la literatura en un medio para expresarse emocionalmente. Se trata de expresar, de forma silenciosa pero significativa, todas aquellas emociones que no sabemos o no queremos expresar en voz alta. Si quieres saber cómo puedes beneficiarte de la literatura y aprender más sobre esta, echa un vistazo al Curso de Escritura Terapéutica.

¿Qué es la escritura terapéutica?

¿No te ha pasado alguna vez que tras escribir algo importante de tu vida en un papel te has sentido mejor o más relajado? Eso ocurre porque las personas tenemos la necesidad de utilizar el lenguaje como herramienta para describir nuestras emociones y todo aquello pensamos, sentimos o imaginamos. La escritura terapéutica es una técnica que tiene como objetivo expresar, comprender y regular las emociones a través del arte de escribir o, simplemente, expresar con palabras todo aquello que la persona siente relevante en cada momento. Para detectar si la escritura terapéutica es eficaz o no en cada persona, es importante analizar qué emociones teníamos los primeros dos o tres días iniciales, y que sentimientos tenemos en el presente. Es importante preguntarnos: ¿Estoy mejor? ¿He mejorado?

¿Cómo puedo practicar la escritura terapéutica?

La escritura terapéutica trata de escribir sin preocuparnos de la estética, pero sí cuidando la gramática y la forma de expresión. Lo importante es dejarnos llevar por nuestros pensamientos, sin establecer una estructura final del texto. Ese tipo de escritura es totalmente confidencial, nadie va a publicarlo ni a enseñarlo, por lo tanto, lo único importante es dejar que todas las palabras salgan de forma natural. Mientras escribimos, seguramente pasamos por diferentes estados de ánimo. Nuestra narración dependerá de qué sintamos en ese instante. Por esta razón, es importante expresarnos tal y como nos salga del corazón. Es importante realizar esa actividad en un lugar relajante, en un sitio donde te sientas cómodo y, a ser posible, estés alejado de ruidos y de distracciones. Eso nos permitirá centrarnos solo en nosotros y en nuestra mente.

Beneficios de la escritura terapéutica

Escribir para uno mismo con libertad, sinceridad, naturalidad y sin miedo todo aquello que pasa por la mente, nos aporta numerosos beneficios a nivel personal.

  • La escritura terapéutica favorece la reflexión personal: nos permite conocernos mejor a nosotros mismos y nos ayuda durante el proceso de crecimiento personal.
  • Nos permite desahogarnos: después de escribir todo aquello que nos provoca dolor, nuestros miedos y todo lo que creamos importante en ese momento, nos sentiremos más libres y mucho mejor.
  • Ayuda a ver lo ocurrido y afrontarlo buscando soluciones: plasmar nuestras ideas y nuestros pensamientos, nos permite tomar perspectiva y ver esos problemas “desde fuera”; por lo que nos lleva a interpretarlos de otras formas.
  • Desarrollar nuestra creatividad e imaginación: el hecho de dejarnos llevar significa crear e imaginar todo lo que queramos y escribirlo como queramos.