El juego didáctico sirve para desarrollar actividades con la finalidad de enseñar a los niños un tema específico y darles las habilidades necesarias para estudiar. Por tanto, es una forma de educación que consiste en aprender jugando. Si quieres saber más sobre este tema, ¡quédate!, porque te explicamos sus principales características. Y si te gustan los niños y la docencia, especialízate con nuestro Curso en Educación Infantil y Monitor de Tiempo Libre. 

¿Qué características debe tener un juego didáctico?

El juego educativo permite que los niños sean capaces de reforzar y adquirir nuevos conocimientos de cualquier área a través de la enseñanza, el aprendizaje y la expresión creativa. Asimismo, esta metodología busca satisfacer las demandas e intereses de los niños y proporcionarles diversión y disfrute del momento.

Pensadores como Platón y Aristóteles ya daban gran importancia al aprender jugando. Es un factor que potencia el desarrollo tanto físico como psíquico del ser humano, sobre todo durante la etapa infantil. Para un niño, el juego es uno de sus primeros lenguajes y una de sus formas de expresión más natural. La mayor parte de su tiempo lo dedica a esta actividad, de manera que, poco a poco, va descubriendo su personalidad, sus sentimientos, intereses y aficiones, sus capacidades intelectuales y psicomotoras.

El juego educativo ayuda al crecimiento del cerebro condicionando el desarrollo del individuo y ampliando la capacidad de atención y memoria. Los niños muestran más interés ante las tareas enfocadas como un juego y se comprometen y se disponen para rendir porque para ellos no hay diferencia entre jugar y aprender. Cualquier actividad lúdica que se presente con nuevas exigencias van a recibirlas con atención puesto que lo relacionan con placer, actividades agradables y como una forma de diversión y pasatiempo antes que de trabajo. Incluso, los juegos de retos cognitivos proporcionan un mayor potencial para el aprendizaje futuro de los pequeños, ya que mientras juegan, se concentran mejor y recuerdan más que en un aprendizaje no lúdico.

Tipos de juegos educativos

Se podría decir que el juego en el aula es el juego educativo por excelencia. Es una estrategia de aprendizaje, interdisciplinario, el cual abarca la filosofía, la pedagogía, la psicología, la sociología y la antropología. Este se encarga de facilitar el aprendizaje, siempre y cuando, se establezcan normas para fortalecer los siguientes valores: amor, tolerancia, solidaridad, confianza en sí mismo, seguridad, etc. Estos conocimientos favorecen el crecimiento biológico, mental y emocional y, a la vez, proporcionan habilidades creativas, innovadoras, dinámicas, etc.

Existen varios tipos de juegos educativos para aprender sobre historia, idiomas o cualquier otro tema. No obstante, cada uno se encarga de desarrollar una función concreta, además de la del aprendizaje. Por ejemplo, se encuentran los juegos afectivos y emocionales los cuales te enseñan a ser solidario, los juegos intelectuales que favorecen la atención, la observación y concentración y, por último, los juegos de conducta donde se fomenta el respeto, la perseverancia y la disciplina.

Todos estos tipos de juegos se suelen realizar en aulas para sacar a los niños de su rutina. Sin embargo, también se pueden ejecutar en casa para aprovechar que los mayores se impliquen en el aprendizaje de los pequeños.