Para importar o exportar todo tipo de productos entre países, hay que tener en cuenta la partida arancelaria. Este sistema clasifica las mercancías en función de su composición, fabricación u origen, entre otros. Un error en la partida supondría la aplicación de sanciones, el retorno de la mercancía a su origen e, incluso, la destrucción de esta. Cumplir con la normativa y seguir las directrices correspondientes para cada mercancía es un punto indispensable para poder comerciar entre países.

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¿Qué es una partida arancelaria?

La partida arancelaria es la clasificación numérica del llamado Sistema Armonizado de la Organización Mundial de Aduanas. Dicho sistema es utilizado para clasificar las mercancías importadas y aplicar los aranceles y la normativa. La partida aplica el régimen aduanero que corresponde a cada mercancía. Por ejemplo, en los primeros capítulos se clasifican los productos de menor valor añadido; mientras que, en los últimos capítulos, aparecen los productos de mayor valor añadido, por ejemplo, automóviles.

A cada mercancía hay que asignarle un código del TARIC (Arancel Integrado en las Comunidades Europeas). Existen códigos arancelarios para, prácticamente, todos los productos con los que se comercializa. Gracias a estos códigos se pueden calcular los impuestos en el momento de la importación. Un código completo está formado por un mínimo de seis dígitos y un máximo de diez. Cuantos más dígitos contenga la cadena, más específico es el producto que identifica.

Una clasificación errónea en la partida arancelaria puede ser la causa de sanciones, liquidaciones complementarias de impuestos, prohibiciones de importación e, incluso, la destrucción de la mercancía y la obligación de retornarla a su origen. Todo ello con sus costes extra.

Clasificación arancelaria

La clasificación de la partida arancelaria se realiza teniendo en cuenta el tipo de producto y su origen.

  1. Productos naturales. Se tiene en cuenta la composición del producto, su función y su elaboración; así como su uso y su destino cuando este ya no tiene uso comercial. Por ejemplo, animales, vegetales o minerales; productos secos o congelados, entre otros.
  2. Otros productos. Se tiene en cuenta la composición del producto y su grado de elaboración, así como su función; posteriormente, su uso y destino cuando ya no es comerciable. En esta categoría encontramos productos fabricados con plástico, algodón y productos terminados de todo tipo, entre otros.
  3. Presentación. Se valora la forma de presentación de la mercancía. Por ejemplo, productos desmontados, envasados, a granel o con accesorios, entre otros.

Obtención de la partida arancelaria

La partida se obtiene mediante el proceso que hemos detallado con anterioridad, la Clasificación Arancelaria. Se requiere conocer con precisión los aspectos técnicos de la mercancía a clasificar.

  • Nombre comercial y técnico del producto.
  • Características relevantes que identifiquen la mercancía.
  • Componentes del producto.
  • Uso y aplicaciones del producto.
  • Información gráfica del producto y de los aspectos que haya que destacar en cada caso.

El responsable legal de la clasificación de las mercancías es el importador o el exportador, incluso si contrata los servicios de un agente de aduanas como su representante.